sábado, 8 de noviembre de 2014

TRIUNFO.


        Con mi mirada siempre puesta en la meta, dibujo mi camino hacia el triunfo.
        Porque precisamente sé lo que es perder, porque ya fracasé muchas veces antes... precisamente por eso ahora dirijo mis pasos hacia una dirección con otro nombre : TRIUNFO.
         No escapo de mis caídas, ni huyo de mis errores, a través de ellos he aprendido a escalar la montaña desde cuya cima podre contemplar preciosas vistas.
           No me detengo ahora a pensar lo que puede o no puede pasar... dónde puedo caer de nuevo... ahora eso ya no me preocupa. Tan sólo avanzo y me concentro en mi paso firme... con mi mirada siempre puesta en la meta.
            Sé que hay baches, subidas y bajadas... sé que he aprendido mucho cada vez que caí al fondo... cada vez que escalé de nuevo a la luz... sé, ahora sé, lo fuerte que puedo llegar a ser.
            Por eso ya no me detengo y sigo... por eso sé que puedo caminar sin mirar atrás... lanzado toda esa fuerza hacia adelante...
            


           La clave del éxito es más una cuestión de perseverancia que de una única acción. La clave de la perseverancia está en la motivación. Encontrar eso que mantiene tu chispa encencida, eso que consigue que puedas dedicar tu vida sin que por ello pese sobre tí un lastre.
            Busca esa chispa, pon perseverancia en tu vida, y verás llegar el éxito a tu puerta. No es un regalo fruto del azar, es algo merecidamente trabajado. Es algo merecidamente conseguido.
           El triunfo de quien camina en pos de su libertad, el triunfo de quien sabe lo que quiere y va por ello.
            Algo que tú también puedes conseguir si lo decides.

                                      

         

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